Shenmue 3 es exactamente una continuación canónica de la historia de venganza de Ryo Hazuki, como siempre con Shenhua Ling no muy lejos de él. De hecho, el título hace un par de cosas bien para aquellos que quieran acercarse a esta especie de unicornio de los videojuegos para saciar la curiosidad sobre el motivo por el que una generación entera habla de él y lo pedía con tanta intensidad. Por una parte, nos permite continuar la historia justo antes del verdadero final de Shenmue 2, sirviendo como un enlace más efectivo que empezar a partir de ahí.

 Es por ello que alguien que llegue a esta tercera parte de nuevas pueda encontrar que muchas de sus mecánicas están desfasadas... como si fueran de hace cerca de 20 años, y ese es justo el encanto de Shenmue 3, que Yu Suzuki ha querido regalar un juego continuista, que explota muchas de las revoluciones que en su día llevó a cabo en esas dos entregas, aunque hoy en día ya las hayamos visto copiadas hasta la saciedad y no haya nada excesivamente revolucionario en Shenmue 3 que otros vayan a imitar en los próximos años.

El temor que Shenmue 3 infundió en nosotros cuando comenzó a mostrar unos primeros tráilers de todo menos prometedores se ha ido disipando a medida que ha avanzado el desarrollo de la novata Ys Net, la desarrolladora que ha recogido las cenizas que SEGA dejó esparcidas por el suelo y han conseguido convertir este proyecto en un Ave Fénix de no muy elevado presupuesto.

Yu Suzuki, iniciales que dan forma al nombre del estudio, no ha estado muy activo en los últimos años, sin que haya puesto su rúbrica en otro gran juego desde ese Shenmue 2, y es quizás el motivo por el que ha preferido no desmarcarse de las señas de identidad de su obra y hacer lo que mejor sabe hacer, aunque el resultado de este tercer capítulo llegue una década tarde.

El enfoque de esta review de Shenmue 3 tiene más que ver con el hecho de si los fans originales se van a sentir decepcionados, si prefieren vivir con un grato recuerdo que no se emborrone por una secuela decepcionante y creer que se debería haber dejado morir la saga, por muy incompleta que estuviera la historia.

Afortunadamente, podemos decir que no es el caso y que Shenmue 3 está especialmente desarrollado teniendo en cuenta a los fans de los originales, con todos y cada uno de los elementos que lo hicieron grande, aunque eso no se tradujera en ventas, pero perdurase como juego de culto.

A su vez, dependemos mucho más del dinero para salir airosos de los combates, pues necesitamos invertir parte de nuestro presupuesto en tomar lecciones avanzadas de kung fu y subir el valor de estadísticas como la fuerza o la vitalidad. Otro aspecto negativo relacionado con la simplificación tiene que ver con los QTE. En juegos anteriores, si fallábamos una de las pulsaciones, eran capaces de mostrarnos un camino alternativo.