El título, que verá la luz en abril de 2020, nos ofrecerá una experiencia dungeon crawler con gran énfasis en el looteo, al más puro estilo de clásicos como Diablo o Path of Exile, a la espera ambos de sus secuelas a finales del próximo año.

Como no podía ser de otro modo, ya se van conociendo más aspectos en lo que a su gameplay se refiere, como la ausencia de clases y la forma en que cada jugador irá adaptando el estilo de juego de su personaje a través de los diferentes objetos que vayamos encontrando durante la aventura.

Ese arco que podíamos recargar con las flechas que dejaban los enemigos, nos permitía acompañar al otro usuario que participaba en el juego, quien se centró en el cuerpo a cuerpo.

En la versión final se pretende expandir las posibilidades de tal forma que podamos moldear las habilidades activas y pasivas en un único personaje.

Además de la mayor fluidez de las animaciones y el aumento de los puntos de movimiento en el cuerpo de los personajes, algunas texturas, como el agua, varían completamente respecto al original.