El primer juego de la saga llegó en 2001 a una GameCube con sed de títulos nuevos, y no fue hasta 2013 que llegó su secuela, Luigi's Mansion: Dark Moon, esta vez para la consola portátil 3DS.Ahora, seis años después, Luigi's Mansion 3 se desarrolla en un hotel de lujo y con muchos pisos, en lugar de una mansiones encantadas.

A partir de entonces el juego consiste en explorar cada piso del hotel en búsqueda de diferentes objetos, especialmente llaves y botones del ascensor, los cuales suelen ser resguardados por un jefe final, que son de los momentos más divertidos e ingeniosos del juego.

Pero la estrella del juego es "Gooigi", una especie de clon viscoso a control remoto de Luigi, que permite acceder a zonas que de otro modo no podríamos, atravesando rejas y agujeros para ir a nuevas habitaciones, o permitiéndonos usar no uno sino dos aspirados en los puzzles o batallas contra fantasmas.

Y es que cada piso cuenta con su propio diseño particular y especial: mientras que los primeros pisos son lo que esperaríamos ver de un hotel, a medida que avanzamos más en el juego y subimos más los pisos se van haciendo más extraños y originales, incluyendo un desierto, una discoteca, un jardín enorme y un castillo medieval, entre otros.

Los puzzles son ingeniosos y requieren de ser creativo utilizando las herramientas que el juego te ofrece, mirando tu entorno y explorando en cada rincón para descubrir los secretos que el hotel esconde.

Nintendo suele hacer juegos con tramas en parte sencillas, muy divertidas y sin maldad. Sin embargo, cosa que caracteriza a esta compañía es que son expertos en el diseño de niveles y mapas de un juego, al igual que en implementar mecánicas novedosas y distintas a simplemente disparar o saltar, por ejemplo.

Es un juego que se siente extremadamente bien diseñado y pulido que todo lo que hace lo hace bien, y por ello desde ya se ha convertido en otro juego imperdible de Switch, y por supuesto, en una joya para los fans de Cazafantasmas.