Porque Half-Life: Alyx no busca ser esa ansiada tercera entrega, por la que toda internet lleva suspirando desde 2007, pero es una inteligente salida por la tangente de Valve, a la vez que una estupenda excusa para salvar a la humanidad a base de sabotear planes alienígenas y -de postre- experimentar un amplio abanico de opciones de destrucción en realidad virtual.

Tal y como se adivina por su nombre, la Guerra de las Siete Horas fue un conflicto que, pese a su breve resolución, concluyó con la brutal ocupación de la Tierra por la Alianza y la rendición de los supervivientes a un precio: su libertad. Lógicamente, no podremos alterar la historia y evitar la Guerra y su resultado, ya que eso supone llevamos por delante la trama de Half-Life 2, pero sí vivir en primera persona los sucesos posteriores a esta, pasando de vivir bajo el yugo de la Alianza a organizar el último y definitivo acto de rebelión de la Tierra.

Alyx y su padre, el Dr. Eli Vance, son dos de los mayores científicos de la humanidad. Tras ser realojados en Ciudad 17, padre e hija comienzan a dar forma a su plan clandestino: estudiando e investigando el modo de oponerse a los invasores, diseñando toda clase de armas con las que tener una pequeña oportunidad de vencer y reclutarndo a todo superviviente con voluntad y esperanzas de recuperar su libertad. Atando, de cara al jugador y al fan de Gordon Freeman, los cabos sueltos de la historia de la saga hasta asentar los sucesos y el transfondo de Half-Life 2.

Que toquemos el mundo y sus elementos para transformarlos o interactuar con ellos con más naturalidad, abriendo cajones como si éstos existieran, apoyándonos en paredes para sacar cierta ventaja visual y apartando los objetos de una estantería que se interponen entre nosotros y un puñado de cartuchos de escopeta en mitad de una situación extrema.

Dicho de otro modo, se abrirá la caja de Pandora para que cualquier jugador tenga facilidades a la hora de construir y compartir nuevos niveles con la propia comunidad de Steam, incluyendo herramientas y componentes de jugabilidad de realidad virtual.

Para empezar, Half-Life: Alyx necesita, como mínimo, una GPU Nvidia GTX 1060 o AMD RX 580 con 6GB VRAM. Respecto al procesador, no tendrás problemas con un Intel Core i5-7500/AMD Ryzen 5 1600 o superior.

No se puede decir que se trate de una versión física per se, ni tampoco de una edición especial, pero Valve ya ha adelantado que todas las unidades del dispositivo de realidad virtual Valve Index recibirán gratuitamente y sin código de canjeo una copia de Half-Life: Alyx.