Pokémon Espada y Escudo nos presenta un juego que se siente familiar pero a la vez mejor que todos sus antecesores, porque tiene más cosas y a la vez realiza algunos ajustes y cambios que mejoran la experiencia y hacen el hecho de nivelar o cazar pokémon menos tedioso, o mejor dicho, menos problemático.

Y si crees que eso hace al juego más fácil, en cierto modo es así, dado que esos combates podían aparecer en el peor momento posible, con tus pokémon agotados y con poca energía, pero aún así los combates en Espada y Escudo con pokémon salvajes se sienten como un reto mayor que en generaciones anteriores, dicho de otro modo, algunos pokémon son realmente difíciles de vender o atrapar.

En cuanto a su historia, Pokémon Espada y Escudo comienza justo como esperas: un niño o niña tiene un rival y ambos quieren convertirse en el mejor entrenador pokémon de la región, aunque en el camino a lograrlo no solo tendrán que enfrentarse a distintos líderes de gimnasios, cada uno especializado en uno o dos tipos de pokémon, sino también a una serie de nuevos rivales que también quieren lograr su mismo objetivo.

La gran novedad de esta región no es solo que tiene pokémon Corgis, sino que cuenta con algo llamado "Área silvestre", una especie de zona de mundo abierto enorme que cambia el clima y las condiciones cada día, además de los pokémon que aparecen allí.

Es cierto que esto evita que se pueda mantener la tradición de tenerlos a absolutamente todos de juegos anteriores, y aunque es un fallo real para los fans más antiguos de la saga, pero por otro lado no resta lo suficiente para dejar de ser un juego bueno, enorme y justo lo que los fans también estábamos esperando desde hace tanto tiempo.

Al mismo tiempo, Espada y Escudo traen suficientes cambios y añadidos a la saga como para sentir que Nintendo y sus desarrolladores en los estudios de Game Freak están comenzando a ver más allá de las mecánicas y sistemas que llevamos 23 años conociendo, pero aún así se siente como un juego de Pokémon, uno real, y no un spin-off para tomar fotos a las criaturas ni nada por el estilo.